Convocatoria: número 37, noviembre 2026-febrero 2027

2026-01-27

En las últimas cuatro décadas, al compás del proceso de reestructuración capitalista, se generaron profundos cambios en el mundo laboral y se configuraron nuevas relaciones sociales al interior de las cuales se advierte una multiplicidad de formas y sujetos trabajadores. Entre las principales transformaciones registramos un empeoramiento y segmentación del mercado laboral; los quiebres en el vínculo entre educación y empleo y la incorporación de nuevas tecnologías. Asimismo, advertimos que, en nuestra región latinoamericana, estos procesos conviven con formaciones sociales ligadas con el trabajo comunitario, doméstico y familiar, el trabajo esclavo, endeudado, convicto y distintas formas encubiertas de trabajo asalariado (Van der Linden, 2014).

En este marco, indagar sobre las experiencias formativas en y para el trabajo, así como sobre la incidencia de las heterogéneas políticas de inclusión socio-laboral implementadas en distintas latitudes de la región latinoamericana, se vuelven indispensables. Partiendo de una concepción de lo educativo en sentido amplio -que incluye pero también traspasa lo estrictamente escolar-, en este dossier convocamos a presentar trabajos derivados de investigaciones finalizadas o en curso, así como discusiones teóricas críticas, acerca de las políticas y experiencias formativas que se construyen en y para el mundo del trabajo. En particular, aunque no exclusivamente, nos interesan aquellas indagaciones que aborden los modos heterogéneos y desiguales que asumen las experiencias formativas en y para el trabajo, atendiendo a los procesos sociales y prácticas culturales cotidianas que despliegan distintos sujetos, así como al análisis de las iniciativas, acciones, prácticas y efectos de las políticas gestadas en torno a la temática en diferentes escalas -locales, nacionales, regionales. Experiencias formativas desplegadas en distintos ámbitos (educativos y/o laborales, formales e informales, con mayor o menor nivel de institucionalización) a partir de los cuales los distintos sujetos participantes -jóvenes, mujeres, indígenas, sujetos racializados, entre otros- se van apropiando activamente de conocimientos, recursos, significaciones y prácticas, de sistemas de usos y expectativas, siempre bajo determinadas condiciones contextuales e históricas.

A continuación, se sugieren algunas líneas para este número, aunque no son exhaustivas ni excluyentes:

-Iniciativas y efectos de las políticas gubernamentales gestadas en torno a la formación para el trabajo y la inserción sociolaboral en diferentes escalas -locales, nacionales, regionales. En particular aquellas vinculadas a la enseñanza de competencias en nuevas tecnologías, oficios tradicionales y generación de disposiciones hacia el trabajo para conjuntos sociales marginalizados.

-Políticas de formación y capacitación sociolaboral desarrolladas por organizaciones no gubernamentales u otras instituciones de la sociedad civil y diversas modalidades de sinergia intersectorial e interinstitucional.

-Experiencias formativas en y para del trabajo, atendiendo a los procesos sociales y prácticas culturales cotidianas desplegadas en distintos ámbitos laborales (formales e informales, familiares y comunitarios, con mayor o menor nivel de institucionalización).

-Experiencias formativas en y para el mundo trabajo, con especial énfasis en los procesos de enseñar y aprender que se despliegan en diferentes ámbitos educativos (formales/no formales, familiares, comunitarios, entre otros).

-Acciones y prácticas colectivas orientadas a la construcción, transmisión y apropiación de conocimientos, recursos y expectativas vinculadas al trabajo de distintos sujetos marginalizados -jóvenes, mujeres, indígenas, sujetos racializados, migrantes, entre otros-.

-Procesos y experiencias formativas en torno al uso de nuevas tecnologías en el mercado de trabajo, entre la calificación y descalificación del trabajo y el mayor control de la fuerza de trabajo.